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viernes, 18 de mayo de 2012

Torre de Hércules




Coincidiendo con el TERCER ANIVERSARIO de este humilde blog viajero, os invito a visitar un lugar espectacular, mágico, que ha servido de cabecera del blog desde su inicio, y que es nada mas y nada menos el faro en funcionamiento más antiguo del mundo. Se localiza en la ciudad gallega de LA CORUÑA, en un lugar precioso, donde la fuerza de la naturaleza te envuelve, soportando las batidas del mar y del viento atlántico; y lleva allí desde su construcción en época romana, allá por el Siglo I, como impasible vigía del tiempo. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el 27-06-2009, curiosamente un mes después del nacimiento de este blog, y visitado por mi persona por tercera vez un año después. 
Gracias de corazón a todas las personas que lleváis compartiendo conmigo durante todo este tiempo. Muchas gracias.






viernes, 16 de marzo de 2012

Túnel de San Adrián

Hoy nos desplazamos al sur de la provincia de Guipúzcoa, muy cerca tanto de la de Álava como de Navarra, y concretamente a un lugar ubicado entre las sierras de Aizkorri y Aratz.
Se trata del túnel de San Adrián, localizado a 1100 metros de altitud y que ha servido desde tiempos inmemoriales como paso y acceso desde la llanada alavesa a la costa vasca. Muestra de ello son los vestigios de una calzada romana en la salida sur del túnel natural, así como la gran cantidad de datos históricos que hacen del lugar un importante paso durante la Edad Media. Define el periodista Félix Ibargutxi el paso como “San Adrián era una especie de N-1 en la Edad Media. No había otra alternativa para comunicar Castilla y Francia. Por allí tenían que pasar los reyes, las princesas, los obispos, los mercaderes y el pueblo llano. Y en la mayor parte de las épocas fue un paso con peaje…”
En la actualidad, y accediendo desde la vertiente guipuzcoana, vemos la entrada del túnel en lontananza, a medida que nos vamos acercando por el escarpado sendero que nos roba el aliento, y al que se nos une a modo de bienvenida un gran rebaño de cabras montesas, con su macho cabrío a la cabeza. Las ruinas de una antigua fortaleza jalonan la entrada, y tras un vistazo atrás para comprobar el desnivel ascendido, accedemos dentro del túnel, donde en primer plano vemos la ermita del Santo Espíritu.
La oquedad no es muy prolongada. Se ve con nitidez la salida y tras recorrerla y comprobar que la pendiente todavía no ha terminado, llegamos a la abertura opuesta, donde la caverna apenas tiene dos metros de altura.
Una vez fuera, lo que observamos nos deja extasiados. Decenas de caballos pastan tranquilamente por una planicie, donde observamos a distancia unos carteles a los que nos acercamos, caminando pausadamente entre los équidos que nos miran con cara extrañada, pero que no hacen ademán alguno de quitarse de nuestro camino, dejando claro quién es el que se ha apropiado de un terreno que no le corresponde.
Los carteles señalizan el Camino de Santiago, que transita por la mencionada calzada romana.
Quedamos unos minutos reponiendo fuerzas y disfrutando del hermoso paraje, hasta que, tras un último vistazo volteamos nuestros pasos para realizar el camino de vuelta al punto de partida, esta vez con el alivio del descenso.

































viernes, 2 de marzo de 2012

Cabo Vidio



Como no solo de románico vive el hombre, hoy me gustaría mostraos un rinconcito de ese paraíso natural que es Asturias, concretamente el Cabo Vidio, localizado en el concejo de la hermosa villa de Cudillero, tratándose este paraje de una mínima pincelada de la cantidad ingente de lugares de similar belleza que posee esta tierra, con verticales acantilados de vertiginosa altura, a los que asomarse cuesta reparo, y donde el planeo y el graznido de las gaviotas a tu alrededor se convierte en una afable danza de bienvenida.


domingo, 12 de junio de 2011

Casas colgadas


Solo quedan tres casas de las muchas que allí existieron, y siguen allí desde el Medievo, colgadas de la roca, sobre la imponente hoz del río Huécar, como símbolo inequívoco de esta bella ciudad Patrimonio Mundial de la UNESCO llamada Cuenca. Y pasamos junto a ellas, después de haber franqueado el portal de San Pablo y avanzar en sentido descendente por la empinada calleja, que nos desemboca irremediablemente en el metálico y contemporáneo Puente de San Pablo, inaugurado en 1903 sobre la base de otro Medieval de piedra que tuvo que ser volado debido a desprendimientos y problemas en su cimentación, debidos a sus mas de tres siglos de historia. Atravesamos sus cien metros de longitud, suspendidos en el vacío para llegar al otro margen de la hoz, y es allí cuando definitivamente contemplamos en todo su esplendor el paraje que hoy recorremos, y descubrimos finalmente, una silueta conocida, contemplada cientos de veces en revistas, libros de texto y documentales, pero que hoy tenemos ante nosotros con todo su encanto y esplendor, y registramos una nueva y simbólica muesca en nuestra Rosa de los Vientos y damos gracias por añadir un sugestivo lugar mas a nuestro cada vez mas completo inventario viajero.



martes, 12 de octubre de 2010

San Saturio

Desde una temprana edad, y gracias a mi profesora de literatura, han resonado en mi cabeza los versos de Antonio Machado; y mil veces imaginé el paseo entre San Polo y San Saturio, allí, esperándome, a la orilla del Duero, por donde traza su curva de ballesta.
Finalizando el paseo aparece ante nuestros ojos el ermitorio de San Saturio
Y por fin, allí nos encontramos, en una fría mañana otoñal, dejando el vehículo junto al antiguo monasterio templario de San Polo, actualmente de titularidad privada, y donde Gustavo Adolfo Bécquer situó su leyenda El Rayo de Luna.
Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás...
Dirigimos nuestros pasos hacia el ermitorio de San Saturio con la fiel compañía del caudaloso Duero a nuestra diestra, por el llamado paseo de Machado, que no es muy prolongado e invita a recorrerlo con pausada contemplación del paraje.
El templo se ubica sobre la cueva del eremita
El bulevar transcurre hasta el templo, feneciendo junto a la escalinata de acceso a la gruta, y donde descubrimos el santuario descolgándose por la ladera, como deseando aproximarse al cauce y así saciar su sed.
Desde la atalaya del roquedal divisamos el cauce del Duero
Al templo se accede por la parte inferior, que corresponde con la cueva donde habitó por el Siglo VI, según la tradición, el anacoreta visigodo Saturio y que, desde 1628 es Patrón de la ciudad, celebrándose su festividad cada dos de Octubre.
La entrada al Santuario se realiza desde la cueva donde habitó San Saturio
En la parte superior encontramos la capilla que curiosamente, posee la estructura octogonal arquetípica de la Orden del Temple, y donde avistamos frescos típicamente barrocos con pasajes de la vida del Santo así como de otros santos ermitaños. Por último y en el altar mayor, se ubican los restos de San Saturio junto a su relicario.
El relicario con el busto del Santo preside el altar mayor
Ya no nos queda mas que descender por la empinada escalinata que nos llevará de nuevo a la entrada de la oquedad y que nos servirá de inicio para nuestro paseo de vuelta, eso sí, junto a la inseparable compañía del curso del Duero, y los versos del maestro Machado que repiquetean en mi cabeza…
Contemplando la preciosista cúpula podemos observar su forma octogonal
He vuelto a ver los álamos dorados,
álamos del camino en la ribera
del Duero, entre San Polo y San Saturio:
tras las murallas viejas
de Soria -barbacana
hacia Aragón, en castellana tierra-.
Una vez fuera del templo, descendemos por la empinada escalinata

Estos chopos del río, que acompañan
con el sonido de sus hojas secas
el son del agua, cuando el viento sopla,
tienen en sus cortezas
grabadas iniciales que son nombres
de enamorados, cifras que son fechas.
El Duero, siempre el Duero como fiel compañero del paraje
¡Álamos del amor que ayer tuvisteis
de ruiseñores vuestras ramas llenas;
álamos que seréis mañana liras
del viento perfumado en primavera;
álamos del amor cerca del agua
que corre y pasa y sueña;
álamos de las márgenes del Duero,
conmigo vais, mi corazón os lleva!